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Caída de señal del cultivo

El viento de septiembre volvió a azotar el banano en la Zona Bananera

Escrito por Eduardo Garcia · Cofundador / CEO / CTOPublicado 3 de octubre de 2026 · Actualizado 5 de octubre de 2026

#Caída-de-señal-del-cultivo#Zona-Bananera#Colombia#septiembre-2026

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En el municipio de Zona Bananera, en el Magdalena, en el Caribe colombiano, la mañana del 26 de septiembre de 2026 marca 335,7 hectáreas donde el banano se ve en el suelo. Esas 335,7 hectáreas están dentro de 698,8 hectáreas, donde también entra la mata inclinada. Las notas del gremio lo atribuyen a los vendavales.

La mata de banano parece un árbol, y no lo es. Por dentro es una hierba gigante. El tronco es un cilindro de hojas apretadas, blando, y la raíz es corta y se queda cerca de la superficie. Arriba carga un racimo que puede pesar más de veinte kilos. Está hecha para crecer rápido, no para aguantar un golpe.

Cuando una ráfaga la tumba, ya no vuelve a enderezarse. Ese racimo se pierde. El hijo que sale de la base tiene que crecer de nuevo, y eso toma la mayor parte de un año. Esas hectáreas son una cosecha que este año no vuelve.

De ese viento quedó poco registro. En la zona hay una estación que lo mide, en La Gran Vía, y el vendaval parece haberla tumbado también a ella. Lo que quedó es la marca en el cultivo. La mañana del 26 de septiembre muestra dónde quedó el platanal en el suelo.

El 14 de septiembre, en la misma pasada, el análisis de caída fuerte, el banano claramente en el suelo, marcaba 291,2 hectáreas. El análisis de caída leve de las plantas, que también cuenta la mata inclinada, marcaba 593,8 hectáreas. El 26 de septiembre queda 44,5 hectáreas de banano en el suelo por encima de esa mañana. En el análisis de caída leve, el 26 de septiembre queda 105,0 hectáreas por encima, contando también la mata inclinada. Una mata tumbada no vuelve a levantarse.

Donde las hojas siguen en pie, la copa se ve cerrada. Donde el viento tumbó las plantas, la copa se abre y se ve el suelo.

En Neometrico queremos ubicar la zona del desastre en el mapa. El fin es quitar el anonimato de esta tragedia para los agricultores y la gente de la zona.

Esas 698,8 hectáreas son cerca de siete kilómetros cuadrados de cultivo golpeado. El banano y la palma van juntos en el área medida, 31.868,3 hectáreas de cultivo tupido. La palma queda en pie, y el daño lo sufren las matas de banano, dentro de esa área.

El banano en el suelo se concentra en el norte, alrededor de Río Frío

El mapa es la mañana del 26 de septiembre, y el banano en el suelo se concentra en el norte del municipio, alrededor de Río Frío. En el análisis de caída fuerte el grupo queda más cerrado, con un grupo fino al oeste, en La Candelaria. Para quien tenga que salir a recorrer fincas, el recorrido empieza en Río Frío: ahí está la zona afectada.

En el análisis de caída leve de las plantas, la mancha se abre hacia El Reposo y La Isabel. Varela, al sur de Río Frío, entra más. De Sevilla hacia el sur, por Soplador, Guamachito y Tucurinca, el mapa queda casi limpio.

El viento del 26 de septiembre volvió al mismo norte que ya mostraba daño el 14 de septiembre. Parte de lo que se ve esa mañana ya estaba en el suelo. Una mata tumbada no se endereza, y el racimo de ese lote ya se perdió.

Análisis de caída fuerte, mañana del 26 de septiembre. El banano en el suelo se concentra alrededor de Río Frío, con un grupo más fino al oeste, en La Candelaria. De Sevilla hacia el sur el mapa queda casi limpio.

La misma mañana, en el análisis de caída leve de las plantas. La mancha se abre hacia El Reposo, La Isabel y Varela. De Sevilla a Tucurinca el mapa sigue casi limpio.

El radar del satélite: con el cultivo en el suelo, la onda vuelve menos

En la Caída de señal del cultivo, el radar del satélite manda una onda al suelo y mira cuánta vuelve. No necesita cielo despejado, y en esta costa la nube es lo habitual. Un platanal en pie es un techo de hojas anchas que devuelve bastante. Con las matas tumbadas, las hojas quedan tendidas contra el suelo y el eco vuelve más débil.

El decibelio mide cuánto bajó ese eco. Bajar 2,0 decibelios deja cerca del 63 % de la onda, un tercio menos. Bajar cerca de 1,7 es una baja más chica.

En un radio, bajar el volumen un tercio es una caída de 2,0 decibelios, y esa raya deja 335,7 hectáreas de banano claramente en el suelo. Si también entra la mata inclinada, el filtro más suave deja pasar más lotes y salen 698,8 hectáreas. Las 335,7 hectáreas están dentro de las 698,8 hectáreas, en el mismo mapa.

El área dañada crece en la última medida, la del 26 de septiembre

El análisis de caída fuerte cuenta el banano que se ve claramente en el suelo. El 14 de septiembre marca 291,2 hectáreas. El 26 de septiembre marca 335,7 hectáreas. Entre las dos mañanas hay 44,5 hectáreas más de banano en el suelo el 26 de septiembre.

El análisis de caída leve de las plantas cuenta también la mata inclinada. El 14 de septiembre marca 593,8 hectáreas. El 26 de septiembre marca 698,8 hectáreas. Entre las dos mañanas hay 105,0 hectáreas más el 26 de septiembre, contando también la mata inclinada.

La tarde del 26 de septiembre vuelve a mirar esa mañana. En el análisis de caída fuerte, mañana y tarde coinciden en 72,4 hectáreas de banano en el suelo. En el análisis de caída leve de las plantas coinciden en 113,1 hectáreas, contando también la mata inclinada. Son los cuadrados donde el banano se ve caído por la mañana y otra vez por la tarde. Esa parte común es más chica que la mañana entera.

Análisis de caída fuerte, 2,0 decibelios. El 26 de septiembre marca 335,7 hectáreas de banano en el suelo y el 14 de septiembre marca 291,2 hectáreas. La diferencia es 44,5 hectáreas, dentro de 31.868,3 hectáreas de cultivo tupido.

Análisis de caída leve, 1,67 decibelios en la mañana. El 26 de septiembre marca 698,8 hectáreas, contando también la mata inclinada, y el 14 de septiembre marca 593,8 hectáreas. La diferencia es 105,0 hectáreas, dentro de la misma área de cultivo.

Zona Bananera, mañanas del 14 y del 26 de septiembre de 2026.

LecturaEl 26 de septiembreEl 14 de septiembreDe más el 26 de septiembre
Caída fuerte, 2,0 dB335,7291,244,5
Caída leve, 1,67 dB698,8593,8105,0

Este análisis es una sola medida y el gremio recorre el año

Este análisis es una sola medida: la mañana del 26 de septiembre, en cuadrados de 100 metros, sobre cultivo tupido de banano y palma juntos, dentro del municipio. El gremio recorre el año y habla de banano. Las dos cuentas se sostienen juntas porque miden cosas distintas.

Una mata tumbada no se levanta entre un evento y el siguiente. Otra parte del daño queda por debajo de este filtro. Lo que esta lectura pone en el mapa es el lugar y la fecha.

En el Magdalena el banano es el cultivo de la región

Asbama es la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira. El 11 de agosto de 2026, en SieteDías y en Hoy Diario del Magdalena, los vendavales aparecen como algo que se repite en esta época, con ráfagas que históricamente superan los 30 kilómetros por hora.

Ese parte cuenta entre 1.000 y 1.500 hectáreas de banano en Zona Bananera, más de 250 pequeños productores y unas 700 familias. José Francisco Zúñiga, presidente ejecutivo, pidió acompañamiento para recuperar la capacidad productiva del municipio.

El 22 de septiembre, en Portafolio, el parte ya iba en al menos cinco eventos climáticos en el año, cerca de 3.500 hectáreas y cerca de 450 pequeños productores. En esa entrevista la pérdida por la tasa de cambio va de $7,5 a $8 millones por hectárea al año, y las pérdidas acumuladas quedan sobre los $150.000 millones.

El fin de semana del 26 llegó el sexto evento de vientos. El 27, El Colombiano publicó el mensaje de Zúñiga Cotes sobre nuevas afectaciones en los cultivos del municipio. El 29, El Espectador publicó el mismo mensaje y lo situó en ese fin de semana. La cifra de hectáreas que Asbama había dado el 22 sigue en cerca de 3.500.

El 2 de octubre, Carlos Jaramillo Ríos, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, publicó en La República la columna «Pensar en el banano, es pensar en el Magdalena». Los vendavales de septiembre elevan la estimación del sector a más de 4.000 hectáreas en el año. La columna cuenta 599 fincas, 549 pequeños productores y alrededor de 12.000 empleos en riesgo.

También recoge el cálculo de Asbama: una hectárea de 2.300 cajas al año podría perder cerca de $7,8 millones con una tasa de $3.099. En 2025, según la columna, Colombia exportó más de US$1.300 millones en banano. El Magdalena aportó cerca del 30 % de la producción nacional, y la fruta fue alrededor del 43 % de las exportaciones del departamento.

Cifras del gremio y de la prensa. Cada cifra queda en la nota que la publicó.

FechaQuiénCifraDónde
11 de agosto de 2026Asbama1.000 a 1.500 ha de bananoSieteDías y Hoy Diario del Magdalena. Más de 250 pequeños productores y unas 700 familias, en Zona Bananera
22 de septiembre de 2026Asbamacerca de 3.500 haPortafolio. Al menos cinco eventos climáticos en el año y cerca de 450 pequeños productores
Fin de semana del 26 de septiembre de 2026Asbamasexto evento de vientosEl Colombiano, 27 de septiembre, y El Espectador, 29 de septiembre. Nuevas afectaciones en los cultivos del municipio
2 de octubre de 2026La Repúblicamás de 4.000 ha en el añoEstimación del sector. Los primeros balances daban cerca de 3.500. 599 fincas, 549 pequeños productores y alrededor de 12.000 empleos

La racha no cabe en el viento medio de la hora

El otro registro de viento es ERA5-Land, una simulación de Copernicus. El valor es el viento medio a 10 metros que el modelo asigna a una celda de unos 9 kilómetros, promediado en esa hora. En esa serie septiembre se ve normal.

El daño lo hacen las rachas, que duran unos segundos. Una media horaria tranquila dice que el vendaval no cabe en ese dato. La marca en el cultivo es la evidencia que quedó de ese viento.

Cada cuadrado se lee contra el día y contra las mañanas anteriores

El radar del satélite parte el mapa en cuadrados de 100 metros, una hectárea cada uno. Un cuadrado entra cuando al menos la mitad ya era cultivo tupido, fijado entre el 1 de marzo y mediados de mayo por su verde denso y por el follaje cerrado que se veía antes.

A cada pasada se le resta la baja mediana de esos cuadrados ese día. Un día de lluvia baja el eco en todo el municipio a la vez. Lo que queda marcado es el lote que bajó más que sus vecinos ese mismo día.

Cada mañana se lee contra las tres mañanas anteriores de la misma pasada. La mañana del 26 de septiembre se pone al lado de la mañana anterior de esa pasada en el mes, el 14.

El análisis de caída fuerte usa 2,0 decibelios en la mañana y en la tarde. El análisis de caída leve de las plantas usa 1,67 por la mañana y 1,76 por la tarde. La tarde es la otra mirada del mismo día. Esas líneas son las de Zona Bananera en esta lectura.

Conclusión

La mañana del 26 de septiembre marca 335,7 hectáreas de banano claramente en el suelo, dentro de 698,8 hectáreas que también cuentan la mata inclinada, en el cultivo tupido de Zona Bananera. Ese banano en el suelo se concentra en el norte, alrededor de Río Frío.

Preguntas

¿Cómo se ve desde el satélite algo que pasó en el suelo?

El radar del satélite manda una onda hacia el suelo y mide cuánta vuelve. Un platanal en pie devuelve bastante. Con las matas tumbadas, las hojas quedan tendidas y el eco baja. Esa baja es la huella del daño. Cada lote se compara con lo que devolvía en las pasadas anteriores.

¿Cómo se sabe que no fue la lluvia?

Un día de lluvia el eco baja en todo el municipio a la vez. A cada pasada se le resta esa baja general del día. Lo que queda marcado es el lote que bajó más que sus vecinos ese mismo día.

¿Entonces fueron 335,7 hectáreas o 698,8?

Las dos, y miden la misma mañana. Son 335,7 hectáreas donde el banano se ve claramente en el suelo, y 698,8 hectáreas si también entra la mata inclinada. Las 335,7 hectáreas están dentro de las 698,8 hectáreas.

¿Las 698,8 hectáreas son las cerca de 3.500 del gremio?

No, y no tienen por qué coincidir. Las 698,8 hectáreas son la mañana del 26 de septiembre, en cuadrados de 100 metros, y el daño lo sufren las matas de banano, dentro de un área de banano y palma. Asbama habla de banano a lo largo del año, y el 22 de septiembre daba cerca de 3.500 hectáreas.

¿El registro de viento muestra la racha del 26 de septiembre?

La estación de La Gran Vía tiene datos del 25 al 30 de septiembre. El vendaval parece haber tumbado ese aparato. ERA5-Land asigna a septiembre un viento medio normal en una celda de unos 9 kilómetros. Las rachas duran unos segundos, y esa media de la hora no las guarda.

Si cultivas ahí, escríbenos

Esta lectura se puede comprobar en el suelo. Si tienes finca en Zona Bananera o en el Magdalena y el mapa marca un lote que está bien, o deja en blanco uno que quedó tumbado, cuéntanoslo.

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